LAS FRACCIONES PROPIAS E IMPROPIAS

Hola amigos, bienvenidos a un nuevo vídeo de ¡¡Happy Learning!! Hoy vamos a conocer dos tipos de fracciones. Las fracciones propias y las fracciones impropias. Para hacerlo de forma divertida, le hemos pedido ayuda a esta hermosa familia de gatitos. ¡Oh, qué moooonos! Primero vamos a hacer un poquito de memoria. ¿Recordáis cómo se compone una fracción? Una fracción se compone de un numerador y un denominador. Por ejemplo; si esta botella de leche la dividimos en 2 partes y cogemos una de ellas para dársela a este gatito… El 2 son las partes en las que dividimos la unidad y el 1 son las partes que hemos cogido para el gatito. ¡Muy bien! Ya hemos recordado cómo se compone una fracción, ahora… volvamos a las fracciones propias e impropias. Las fracciones propias, son aquellas fracciones en las que el numerador es menor que el denominador, por lo tanto son menores que un entero. Pongamos un ejemplo, para dejarlo clarísimo… Si cogemos la botella de leche que está dividida en 4 partes iguales y llenamos los cuencos de los dos gatitos. ¿Cuál sería la fracción? ¡Claro! Un 4 en el denominador, que son las partes en las que está dividido el entero y un 2 en el numerador, que son las partes de leche que hemos cogido para los gatitos. Esta fracción en el idioma de las matemáticas se lee... dos cuartos. Como véis, el numerador es menor que el denominador. ¡Fenomenal! Las fracciones propias las tenemos clarísimas… Y los gatitos están contentísimos… Ahora vamos a conocer las fracciones impropias. Las fracciones impropias, son aquellas fracciones en las que el numerador es mayor que el denominador, por lo tanto son mayores que un entero. ¿Cómo puede pasar esto? ¿Cómo podemos repartir más partes que las que tiene el entero? Bueno, eso sucede cuando el entero no es suficiente y tenemos que coger una parte de... otro entero. Y… para entenderlo mejor aquí vienen más gatitos… ¡uy! y están hambrientos. Supongamos que tenemos que llenar estos seis cuencos de leche para nuestros gatitos. Cogemos la botella y llenamos… uno… dooos… tres… cuatro… uy, ¡se nos ha acabado! Tenemos que coger otra botella y rellenar los dos cuencos que nos faltan. Aaasi… Ya tenemos 6 partes iguales de leche. Y seis gatitos felices. ¡Vamos a escribir la fracción! ¿En cuántas partes hemos dividido la botella de leche, es decir, el entero? ¡En cuatro! Ese cuatro es nuestro denominador. Y… ¿Cuántas partes de leche hemos cogido? ¡Seis! y lo escribimos en el numerador. Hemos cogido... seis cuartos de leche. Es una fracción impropia porque el numerador es mayor que el denominador. Fácil, ¿no? ¡Uy! Parece que los gatitos se han quedado con hambre… Aprovechemos para ver otro ejemplo y dejarlo, todavía, más claro. Tenemos una lata con tres sardinas… para repartirla entre nuestros gatitos. Una, dos, tres… Uy, nos hemos quedado sin sardinas, ¡vamos a coger otra lata! Cuatro… uy… ¡ssshhh! Dos gatitos se han quedado dormidos.¡ Ya le daremos la sardina más tarde! Entonces, ¿cómo se escribiría la fracción en el idioma de las matemáticas? Pensemos... ¿Cuál sería el denominador?…. 3, ¡muy bien! Porque cada lata está dividida en 3 sardinas. Y ahora, nos tenemos que preguntar… ¿Cuántas partes, es decir, cuántas sardinas… hemos cogido para los gatos? 1…, 2…, 3… y 4 Ese 4 lo ponemos en el numerador. Nuestra fracción será... ¡Cuatro tercios! ¡Muuuuuuuy bien! Ya lo tenéis cogido, pero hay que seguir practicando ¡eh! Recordad que las fracciones propias son en las que el numerador es menor que el denominador y las fracciones impropias son en las que el numerador es mayor que el denominador. ¡Uyyy!… todos nuestros gatitos... se han quedado dormidos… ¡shhhhh! ¡Adiós amigos!¡Hasta el próximo vídeo!